MUERE MANUEL, ÚLTIMO VECINO DE LA CASA DEL AIRE 7/7/2016

EL MEJOR HOMENAJE, CONTINUAR LA LUCHA

martes, 9 de agosto de 2016

Nuevo acoso a la familia de Manuel, último vecino de la Casa del Aire.




El pasado viernes, 5 de agosto, María, hija del último vecino de la Casa del Aire, se ha encontrado la puerta abierta del inmueble y de la vivienda que continúa habitando, sin haber signos de que se hayan forzado las cerraduras.


       Manuel, el que era el último vecino de la Casa del Aire, murió el pasado 7 de julio de una insuficiencia respiratoria, después de haber estado 36 años habitando la casa, los últimos 12, luchando contra la especulación y el acoso al que le sometieron las inmobiliarias en connivencia con las normativas y la burocratización de las administraciones.
       María, hija de Manuel, ha decidido continuar con la resistencia frente a estos procesos que había llevado a cabo su padre y las vecinas y solidarios con la Casa del Aire, acogiéndose a su derecho de subrogación del contrato, recogido en el artículo 58 de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964 —al tratarse de un contrato anterior a 1985—.[1] De esta manera, quiere continuar viviendo en la casa que la vio nacer.
       El pasado 5 de agosto, a los pocos días de la recepción de la comunicación de subrogación por parte de la inmobiliaria, a través de su representado el letrado Antonio José Vélez Toro, María se encontró con la puerta de entrada a la Casa del Aire y la de su propia vivienda abiertas y con la luz del salón encendida.
       No faltó nada, ni hubo signos de que la hubieran registrado. Lo más significativo es que ni en la puerta de entrada ni la de la vivienda había marcas ni signos que hicieran interpretar que hubieran entrado a robar. Lo cual indica que la intención era hacerles sentirse amenazados.
       Este tipo de práctica supera la ruptura de los carteles colocados en la fachada de la Casa del Aire en homenaje a Manuel, después de su defunción. Esta reiteración y el avance en la intensidad de la presión nos recuerdan a la querella por acoso inmobiliario que interpusimos en el año 2012 y que fue ninguneada por el juez, a pesar de haber suficientes hechos probados como para declarar culpables a los propietarios.
       A pesar de la crisis, las prácticas especulativas continúan sucediendo. Pero no han logrado evitar que la Casa del Aire continúe viva. Por todo ello, sigue siendo imprescindible demostrar que conjuntamente podemos hacer frente a este acoso.

¡¡La Casa del Aire no se rinde. La lucha continúa!!


[1] La subrogación a que se refiere el artículo 58 del texto refundido de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964, sólo podrá tener lugar a favor del cónyuge del arrendatario no separado legalmente o de hecho, o en su defecto, de los hijos que conviviesen con él durante los dos años anteriores a su fallecimiento.

jueves, 21 de julio de 2016

COMUNICADO FRENTE A LO OCURRIDO EL SÁBADO 16 DE JULIO EN LA CASA DEL AIRE


El pasado sábado 16 de julio por la noche un vecino observó como un señor de estatura media, grueso, canoso y con perilla, de unos 55 años aproximadamente, y que llevaba una moto gris metalizada, arrancaba uno a uno con una espátula todos los carteles que hablaban de la historia de Manuel, que los y las solidarias con la Casa del Aire habíamos pegado en la fachada la noche del funeral de Manuel, a modo de homenaje en su propia casa.
No nos deja de sorprender como se sigue acosando y coaccionando a su familia, sin ni siquiera respetar la memoria de Manuel, y faltando al respeto de sus familiares, amigos y compañeras. Incluso se han atrevido a forzar la cerradura obviando por completo a las personas de la familia de Manuel que convivían con él y que tienen derecho a seguir viviendo en la casa.
De momento no podemos dar el nombre exacto de la persona que se entretuvo en llevar a cabo esta hazaña, pero tenemos claro qué mano hay detrás de todo esto… El ansia por el dinero parece que es inagotable, y  que lleva a determinadas personas a una deshumanización total, que ni siquiera son capaces de respetar el dolor que se siente cuando se pierde a un ser querido, ni tan siquiera por una semana.

¡¡¡LA CASA DEL AIRE NO SE RINDE, PORQUE ESTA EN NUESTROS CORAZONES!!!
BASTA YA DE ACOSO INMOBILIARIO A LAS PERSONAS CON MENOS RECURSOS, LA LUCHA ES EL UNICO CAMINO, Y ES RESPONSABILIDAD DE TODAS.





viernes, 8 de julio de 2016

Carta a Manuel, el último vecino de la Casa del Aire.


 Manuel es la última víctima de aquello contra lo que ha estado luchando la última década junto a sus vecinas, amigos y compañeras; la especulación y el acoso inmobiliario por parte de la empresa propietaria, la dejadez de la administración pública, derivada de la connivencia con el sector empresarial y los procedimientos burocratizados hasta la extenuación, que permiten que estas injusticias sociales sucedan.



Manuel llevaba viviendo en la Casa del Aire 33 años. Allí vio nacer y crecer a sus hijos, allí se caso y cuando se separó, allí se quedó. Para Manuel la Casa del Aire era su epicentro, su refugio, no sólo físico sino también emocional y vivencial. Es por ello que Manuel, junto a sus vecinos y compañeras decidió hacer todo lo posible para que siguiera viva, en pie, a pesar del empeño de la propiedad en echarles y en derribar el edificio. Y a esto se ha dedicado los últimos doce años de su existencia. Solía decir “a mí me sacarán con los pies por delante” al referirse a la Casa del Aire. Y finalmente, lo han conseguido.

7/07/2016. Granada. Solidarixs con la Casa del Aire.

Manuel, compañero y amigo, eras el último resquicio que quedabas de una casa otrora llena de vida. Y ahora nos has dejado. ¡No! No nos ha dejado ¡te han llevado!

Manuel, juntos supimos resolver los intentos de anular tu contrato, de desahuciarte, de cortar suministros, de denunciarnos sin presentarse a los juicios, de acosarnos por todas las vías posibles. Esos que se escudaban en que “había ocupas” para no rehabilitar el edificio. Y seis años más tarde del desalojo de los ocupas, no solo no hicieron nada para defender esa casa que tanto querías sino que han hecho todo lo posible para que no se pudiera rehabilitar.

Y a esto han ayudado los procedimientos y normativas administrativas, escritas para “una sociedad de propietarios en lugar de proletarios”. Salvo algunas técnicos que nos facilitaban la tarea simplemente con ejercer su labor, otros han intentado declarar la ruina de nuestra casa sin si quiera visitarla, obstaculizar y alargar los procedimientos, escudándose en que la ley es igual para todos, cuando ya llevamos tiempo sabiendo que eso no es así.

Y es que los jueces también han tenido mucho que ver en tu muerte, Manuel. Ellos fueron los que dieron la orden de echar a buena parte de la esencia que hacía que nos sintiéramos como una gran familia, dentro y fuera de nuestros muros. También fueron quienes no supieron escucharte todas las veces que acudiste a ellos para denunciar el acoso que estábamos sufriendo. Y no podemos olvidar que fueron ellos también quienes evitaron que la Casa del Aire este rehabilitada hoy día.

Por eso te decimos, Manuel, que no te has ido ¡Te han llevado!; porque consideramos que han tenido mucho que ver en tu muerte la empresa propietaria Edivara SL, la Gerencia de Urbanismo y el Ayuntamiento y los Juzgados. Todos ellos, han hecho que pasaras de una vida activa, en el barrio que te vio crecer, a sentirte cada vez más desarraigado sin ni siquiera haber cambiado de hogar. ¿Te acuerdas cuando nos recitabas de memoria cómo eran antes las calles del Albaicín, los comercios que había en una y otra esquina, lo que hacía la gente? Mucho ha cambiado tu barrio, tanto, que apenas lo reconocías. La gente con la que compartías también la fueron echando; tus tiendas dejaron de estar y las calles se llenaron de turistas. Pero, Manuel, tú no eras de cartón-pieda, tú eras real, amable, campechano y solidario. Tú te preocupabas por tu barrio. Y quizás, que éste fuera poco a poco desapareciendo también contribuyó a que fueras perdiendo tu luz.

Manuel, te has sumado a la lista de víctimas de esta sociedad injusta que habla de democracia pero en realidad no sabe lo que es. Una sociedad donde el beneficio económico se ha puesto por encima del bienestar de las personas; donde importa más no salirte de los límites que te impongan que permitir que la gente humilde también pueda vivir de una forma digna.

Sin embargo, eres un ejemplo de valentía, compromiso y tenacidad. Todo lo que has hecho no se perderá. Tus experiencias y aprendizajes se compartirán y tus amigos y amigas, compañeros y compañeras, nunca te olvidaremos. Porque la Casa del Aire siempre estará en nuestros corazones y tú formas parte de ella.
Buen viaje, Manuel, nosotras nos quedaremos un rato más, a ver si conseguimos no solo evitar que dramas como el tuyo se vuelvan a vivir, sino para hacer de nuestro barrio, ciudad, Estado y mundo, un lugar más justo y equitativo.


Gracias a ti y a todas las personas que como tú han decidido tomar responsabilidad sobre su vida, otro mundo es posible.
 ¡¡La lucha continúa!!

martes, 5 de mayo de 2015

Tras 32 años viviendo en la Casa del Aire y 11 años de lucha contra la especulación urbanística, Manuel, último vecino que continúa habitando el inmueble, sigue viendo como su casa se deteriora por la dejadez de la inmobiliaria y las instituciones.



¡¡Paremos el acoso inmobiliario!!



En estos últimos años en los se han intensificado las dificultades socio-económicas, uno de los principales derechos fundamentales que más se ha vulnerado es la vivienda. Desde el inicio de la crisis, hemos visto como los conflictos relacionados con este tema han proliferado. A las viejas prácticas de losasustaviejas, propias de la especulación inmobiliaria, se le han ido sumando nuevos frentes como el de las hipotecas y los desahucios.

Sin embargo, bancos e inmobiliarias, culpables de dicha crisis, continúan utilizando prácticas especulativas y presionando a los vecinos para que abandonen sus casas.

La Casa del Aire ha sido y es uno de los ejemplos más visibles de este tipo de prácticas especulativas. En los 11 años que llevamos de lucha, los vecinos y solidarias con la Casa del Aire han sufrido múltiples hostigamientos por parte de los propietarios Edivara SL - Inmobiliaria Sol. Algunos ejemplos de estas prácticas que se han repetido a lo largo de estos años son:





  • Busca constante de la declaración de ruina del edificio: lo que les permitiría deshacerse de los vecinos que permanezcan en el inmueble. Esto lo han hecho tanto de forma pasiva, dejando que la propia casa se deteriore, no acometiendo los arreglos necesarios para mantener la habitabilidad... y también de forma activa, destrozando viviendas vacías, tapiando viviendas con las ventanas abiertas y los techos rotos, etc.
  • Ataque a los suministros: a través del impago de los gastos de agua y luz que les corresponden e, incluso, cortando los suministros de la casa (actualmente llevan más de cinco años sin luz en la escalera).
  • No reconocimiento del contrato indefinido del vecino que queda: pretendiendo cambiar la duración del contrato para poder librarse del inquilino.
  • No aceptación del pago de la renta de los inquilinos: con lo que intentaban desahuciar a los vecinos por impago.
  • Presión psicológica a los vecinos: impidiendo visitas de amistades al inmueble, constantes ruidos de obras que se materializaban en montañas de escombro; alargando el tiempo para el arreglo de desperfectos de la casa, lo que en el último mes ha tenido como consecuencia que el vecino de la casa haya tenido que utilizar la bañera como fregadero.

Todos estos hechos fueron denunciados en 2012, en la primera querella por acoso inmobiliario aceptada a trámite en Andalucía, interpuesta por los colectivos Solidarixs con la Casa del Aire, el Grupo de juristas 17 de Marzo y Stop Desahucios del 15M de Granada. Sin embargo, una vez más las administraciones públicas y judiciales han dejado claro de qué parte están. El juez obvió la reiteración en las coacciones y el proceso en su conjunto, minimizando los agravantes que presentaba el caso, apoyándose en una normativa que facilita la especulación y el acoso inmobiliario (plazos de ejecución eternos, múltiples posibilidades de recursos, sentencias que no se ejecutan...) y en unas leyes que amparan a los propietarios (inmobiliarias, bancos) y perjudican a los inquilinos.

Desde el momento en que la propietaria Edivara ha puesto sus manos en la Casa del Aire después del desalojo habido en enero de 2010, no han mostrado ningún interés en rehabilitar sino en dejar que el edificio se siga deteriorando, llegando el Ayuntamiento a declarar el incumplimiento del deber de mantenimiento por parte de la propiedad que obligaría a la venta forzosa del edificio. No obstante, nuevamente los juzgados se han decantado a favor de los propietarios; sentencia que ha sido recurrida por Urbanismo.

Solidarixs con la Casa del Aire exigimos la inmediata rehabilitación que haga de la vivienda de Manuel un espacio digno de ser habitado, así como seguiremos señalando a los culpables de la especulación y el acoso inmobiliario que se extiende por todo el Estado, en un marco más amplio de lucha por la defensa de un derecho fundamental como es la vivienda.


Nuestras vidas no están en venta
La lucha es el único camino